Carta conyugal.
Estoy desesperado de soledad. No puedo regresar de noche a una pieza, solo, y sin ninguna de las comodidades de la vida a mi alcance. Me falta un hogar y me hace falta enseguida una mujer que se ocupe de mí continuamente, incapaz como soy de ocuparme de nada, que se ocupe de mí hasta para lo más insignificante. Una artista como tú tiene su vida y no puede hacer eso.
Artaud.